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C U R S O
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a y w del Grupo Análisis en Foulkes.
Director del curso: Dr. Juan Campos Avillar.
Psicoanalista y Grupoanalista.
E-mail: 4074jca@teleline.es
Con la colaboración del equipo de Plexus Editores en grupoanalisis.org, coordinado por Pedro Mir Rodes, licenciado en Psicología y diplomado en Grupoanálisis.

«Instrucciones para seguir el curso »

Textos «Ad hoc»

Pulsa si quieres oir lo nunca visto

Bienvenidos todos, todas!!!

Por fin en el aire, en el puro espacio cibernético, donde brillan los luceros y no existe otra sombra que la del sol cuando es ocultado por la tierra, ¿eclipse de Terra?—pero en 13 y martes...bueno en algunos lugares eso trae suerte.. a nosotros qué nos trae y mañana es San Valentin veremos... [Vale, apaga ya esa musiquilla, la del american greetings! Que me pone de nervios ¡ ojo à mira en la barra de herramientas de tu browser, abajo] Perdonad empiece con aire jocoso, pero, más vale sonreír que llorar y, la paciencia, como digo yo, es la madre de la ciencia, eso espero! Hicimos lo que pudimos mientras duró y por duro que fuera el camino si llegamos aquí tampoco fue tan terrible la espera.

¿Pero, en serio, desde aquí, a dónde vamos? Luego cogeré mi cuaderno de bitácora y os explicaré cómo me fue en este tramo de la andadura que hice en solitario. Pere Mir, que viaja con nosotros, además de pasajero en capacidad de grumete de reportero, irá tomando notas y sacando fotos de la travesía. Pero, veamos primero ¿dónde estamos? Pues bien, en cuestiones de tiempo y espacio, la duración de este viaje queda reducida a tres quintos de lo que nos prometíamos y el panorama que se divisa desde aquí no es el mismo que nos habíamos imaginado. Nos quedan escasamente tres semanas, exactamente 17 días: el dos de marzo se acaba lo que aquí se daba. Por tanto, habrá que reducir los objetivos que nos habíamos propuesto y adaptarlos a la situación actual.

Los objetivos eran básicamente dos: 1. Crear un cibergrupo grupo-analítico operativo de trabajo, lo que yo llamo un ©GAO de trabajo o, mejor, con una ocupación. (Pulsa el azul y verás de qué va eso). 2. La tarea del equipo que tripula este grupo era proceder a una lectura crítica de los Principios y Métodos de Foulkes y redactar grupalmente una reseña del trabajo realizado a apostillar como epílogo del librovirtual.com que estamos proyectando. Con mucha suerte conseguiremos montar la nave, el ©GAO, y remontar el vuelo a la altura precisa para empezar a divisar con suficiente perspectiva el texto que contemplamos. Hay un peligro, al igual que sucede con las naves espaciales, que si no se salen de la atmósfera se consuman en ella y la expedición termina en fracaso. Seamos optimistas, nuestra expedición no es tan arriesgada. Con tal de que en nuestro "taller" hayamos sido capaces de ensamblar los hierros necesario para montar la nave e ir haciendo las reparaciones a mano mientras remonta el vuelo. Ya vendrán tiempos mejores y otros equipos y desde otras plataformas de lanzamiento se pueda seguir nuestra investigación en acción, action research, de la más rancia tradición grupoanalítica, es decir en el análisis del aquí y ahora de la situación hecho por un grupo en el cual algunos de sus miembros tienen experiencia en navegar por los amplios espacios de la cultura grupoanalítica.

Concretando,

  • Es dudoso que en el tiempo de que disponemos sea posible consolidar el ©GAO, a quienes interese finalizado el II CVP proseguir en el ciberespacio la tarea que aquí iniciamos se ruega contacten por e-mail al Director del Curso.
  • La máxima lectura de Foulkes a abarcar son "Presentación de la Versión Virtual y Agradecimientos" y Capítulo 1, Sección 1. Orientación grupoanalítica es lo hasta ahora publicado.
  • La lectura de mis textos ad hoc es optativa, son algunos consejos para leer a Foulkes, y para hacerlo grupo-analíticamente que saco de mi experiencia.

Quizás todo lo que se consiga no pase de poner la primera piedra de un proyecto que, al igual que la del descubrimiento de Foulkes en 1939, sea un suceso histórico. Deseémonos todos y todas un buen viaje!

Addenda

Bien, quienes nos habéis acompañado por las agitadas aguas de la últimas dos semanas y tuvisteis por casualidad ocasión de entrar en esta página, recordareis en ella, abajo estaba anunciado un escrito mío, algo así como "Aventuras de un "aprendiz de brujo" en grupoanálisis". Bien, con todos esos avatares, se ha quedado colgado a medio escribir en el disco duro. Ya veré lo que hago de él... quizás lo retome y acabe de una de una vez. Por supuesto, habréis adivinado ya el "aprendiz de brujo" no era otro que mi viejo maestro Foulkes... si maestro cabe llamar a alguien que dedique su primer libro —el de 1948, el a de su obra escrita— a "Mis Co-operadores, pasados y futuros" y lo haga inspirado por aquella máxima de Confucio que nunca abandonaría en su magisterio:

"Yo no expongo mis enseñanzas a nadie que no esté anhelante por aprender. No ayudo a nadie que no esté ansioso de explorarse a sí mismo; si después de haberle mostrado una esquina de la cuestión, un hombre no es capaz de ir y descubrir las otras tres, yo no repito la lección."

 

En realidad el "a" del "a y w del Grupo Análisis en Foulkes", en cambio, que yo llevaba en mente al adoptarlo como encabezamiento tiene más que ver con los orígenes del grupoanálisis y que me sugirió la idea de "aprendiz de brujo", una peculiar afición de Foulkes al "caldo de brujas". Creo mejor empiece con la anécdota.

Cuenta Foulkes, en "Therapeutic Group Analysis" de 1964, el único que no va con subtítulos y dónde explícitamente reconoce su deuda con Trigant Burrow algunos de cuyos trabajos había leído a mediados de los años veinte y que le inspiraron la idea de usar el grupo-análisis como modalidad de tratamiento. A menudo mientras escuchaba a pacientes desde detrás del diván se preguntaba qué es lo que a estos se les ocurriría caso de juntarlos en grupo y cara a cara. Finalmente cayó en la tentación y lo hizo. La oportunidad se le presentó a inicios de la II Guerra Mundial, lejos de Londres y del ojo avizor de Ernest Jones, en Exeter en la consulta del Dr. R. N. Graig para quien estaba trabajando en el 23 Dix’s Field. Reunió allí en la sala de espera un grupo de pacientes y al volver a casa le dijo a su esposa Kilmeny: "Hoy ha tenido lugar un suceso histórico en psiquiatría, pero nadie se ha enterado de ello." Quince años habían tenido que pasar desde sus lecturas de Burrow en Frankfurt —cuando seguramente aún trabajaba en Neurología con Kurt Goldstein— para poner a prueba en la consulta de un médico general una práctica grupo terapéutica —una G.P. practice. Para ello había tenido que recorrer un largo camino: Irse a fines de los veinte un par de años a Viena para estudiar psiquiatría con Kleist, Wagner-Jauregg y Pötzl y psicoanálisis en el Instituto Psicoanalítico. De allí volvió al Instituto de Frankfurt como director de su Clínica Psicoanalítica, para acabar en el 1933 con la advenida del nazismo teniéndose que exilar a Inglaterra. Seis largos años tuvo que pasar para revalidar sus estudios de medicina allí y para que definitivamente lo aceptaran como miembro pleno en la British Psychoanalytical Society. No voy a contarles la vida y milagros de Foulkes, lo estoy haciendo en otra parte. Lo único que quiero destacar es que a Foulkes la idea germinal del grupo análisis —o método grupal de análisis— se le ocurrió leyendo a Burrow. El peligro que hay en este curso es que, si uno empieza de psicoanalista y se mete a leer Grupo Análisis, al igual que Foulkes, acabe de grupoanalista. Por lo menos este fue mi caso.

Yo como él iba de médico, quería ser cirujano, emigré a Caracas, Venezuela, mientras revalidaba me vi obligado a trabajar en el Psiquiátrico y allí se me torció la vida: me pasé a la psiquiatría y después fue ya todo rodado. Pero tampoco terminé de psiquiatra, de psiquiatra de locos y de pastillas, me pase a las psicoterapias y así empezó mi desgracia. Al igual que nuestros primeros padres, llevado por la curiosidad, mordí la manzana de árbol de la ciencia y del bien y del mal... y aquí estoy, me echaron del paraíso de la Medicina, no soy como un dios, y me pasé toda una vida escarbando en el inconsciente y ando por ello lleno de dudas, porque de sabiduría nada. Conste que no me arrepiento, que lo pasé bien dentro de todo... y una de las cosas, aprendí a leer con ánimo de entenderme. Pero, ¡para el carro! que eso viene luego. De momento, lo único que pretendía era entenderle a Foulkes: una tontería! Hoy en día, que, como el demonio, si algo tengo de sabio es por lo que tengo de viejo, me conformo con que nos entendamos las gentes... cosa que nada tiene de fácil.

.¿Descripción y objetivos del curso?

Este curso, concebido como experimento, trata de constituirse en un «cibergrupo grupo-analítico operativo», un ©GAO de trabajo, un taller de lectura/escritura grupal centrado en la revisión de la traducción del último libro escrito por Foulkes en 1975 y publicado en castellano bajo el título de «Psicoterapia Grupo-Analítica: Método y Principios» (1981) Gedisa, Barcelona. La traducción y dirección técnica de aquella primera versión castellana estuvo a cargo de Juan Campos, director de este curso, y quien también es autor del prólogo. La versión virtual preparada especialmente para el presente curso a partir de aquella versión castellana y su ulterior distribución como librovirtual.com por www.grupoanalisis esta a cargo de Pere Mir Rodés, director de Plexus Editores.

Un grupo analítico operativo (GAO) en la más sucinta expresión de la palabra significa "un grupo que aplica a si mismo los principios que sostiene y el método que practica". Este concepto fue elaborado por vez primera durante el experimento llevado a cabo en el curso académico 1985-1986 por el "Operativo Madrid" de Grupo Análisis Operativo con la ayuda de sus diseñadores y conductores de la experiencia, los doctores Juan Campos Avillar y Hernán Kesselman, con alumnos de éste último venidos de todas partes de la Península Ibérica. Este GAO —en realidad un ©GAO, que a juzgar por "la amplitud de vistas" de que presume, de "cegao" debe tener más bien poco— cabría ser considerado como un «grupo de trabajo», a la usanza de Bion, o como un «grupo con una ocupación»", como decía Foulkes. Se constituye y se concibe también como grupo operativo a lo Pichón-Rivière donde, como es bien sabido, su «líder» es «la tarea».

En primer lugar, la tarea de este grupo consiste en transformarse en grupo cibernético siguiendo principios grupo-analíticos, tomada en cuenta la circunstancia donde se desarrolla y las herramientas con que cuenta: unos documentos de trabajo, dos foros —uno cerrado y otro abierto— y un chat para el curso ––el 23cu1— disponible mientras dure el Congreso. La definición de Grupo-Análisis con que encabeza Foulkes su «Libro Introductorio», el primero, que nació con ocasión de un Congreso de Salud Mental de 1948, bien podría servirnos de guía para orientar la tarea que nos proponemos en este ©GAO a inicios de Milenio y en el seno de otro Congreso, el II CVP. A lo mejor su Grupo Análisis sirva para grupalmente aprender de leer, en libre discusión flotante, el último libro de su obra escrita, «Método y Principios». Cuanto menos, como fruto del trabajo de este curso virtual, cabria aspirar a sentar las bases para una maqueta de la edición interactiva librovirtual.com, patrocinado por grupoanalisis.org que tenemos proyectado salga antes de que la peseta se nos convierta en euro y no pierda actualidad mientras dure este Milenio.

De momento, hasta el presente con toda esta movida, algo hemos conseguido. Personalmente, creo haber dado un paso más en cumplir con el legado que entendí me dejaba Foulkes al confiarme la traducción y el prólogo de Método y Principios: el de contribuir a la implantación de estos mismos métodos y principios en los países de habla hispana. Elisabeth, viuda de S. H. Foulkes y heredera de sus derechos de autor, nos ha autorizado a publicar la traducción al castellano de todos sus textos. No podemos menos que darle público reconocimiento y felicitarla por su generosidad y amplitud de miras. Por otra parte, personalmente me ha servido para activar mis recuerdos, dar coherencia a mi labor y completar el último de los capítulos del "Método Grupal de Análisis", libro en el que llevo trabajando mas de cinco años. Las reminiscencias que evoque a los participantes de este taller el haber podido leer Foulkes en castellano, serán incluidos en la edición final. Lo agradeceré y daré constancia si se me autoriza.

Este experimento surge de otro en comunicación virtual, el llevado a cabo como "Foro de grupoanálisis en lengua castellana" de RedIris iniciado por mi hace más de 4 años y que vengo coordinando estos últimos dos con Mercé Martínez y Montse Fornós. Este foro, a pesar del título, no era un foro temático. Lo que nos propusimos con él fue averiguar si en la red era posible que surgieran cibergrupos guiados por principios grupo-analíticos. Comprobado que sí, me he atrevido a invitar a los miembros de aquél y de otros foros en grupo análisis a sumarse a los dos foros con que cuenta este curso y a sus chats.

«Textos ad-hoc»

 

IV Congreso Internacional de Psicoterapia 1-7 de Septiembre de 1958, Barcelona

Informe del Secretario, José Luis Martí Tusquets,

de la Sección Psicoterapia de Grupo del

Revista de Psiquiatría y Psicología Médica Tomo IV, 1959-1960, p. 366

El gran número de comunicaciones presentadas en esta sección aconsejó –a fin de hacer más fructífero el diálogo– dividirla en dos subsecciones y realizar una reunión conjunta al final para la discusión de los problemas más importantes debatidos en ambas subsecciones.

Fue presidente de esta sección el Dr. S. H. FOULKES, fundador de la «Group Analytic Society (London)», autor de varios tratados de psicoterapia de grupo y considerado actualmente como uno de los investigadores más destacados en esta rama de la psicoterapia, a la cual ha aportado nuevas orientaciones basadas en su formación psicoanalítica e ideas muy originales sobre la dinámica de los grupos.

En conjunto podemos afirmar que todas las discusiones habidas en torno a las diversas técnicas y concepciones que informan la psicoterapia de grupo, se tuvieron dentro de una actitud de máximo respeto hacia los puntos de vista particulares, y que los grupos que dejaron sentir en mayor grado su influencia fueron: el grupo de investigadores del «Maudsley Hospital» de Londres ( Foulkes, Hogle, Cohen, De Mare, etc..), un grupo norteamericano, menos homogéneo que el anterior (Slavson, Durkin, Hora, Ziferstein, Becker, Buñuel, etc.). y el grupo de la escuela de Barcelona (Monserrrat, Martí-Tusquets, Ruiz-Ogara, Buñuel, Murcia, Coderch). Entre estos grupos se desarrolló gran parte de la discusión; pues, naturalmente, sus integrantes, al trabajar muchos de ellos en equipo, presentaron criterios más estructurados y sólidos.

Buen número de comunicaciones trataron, más o menos explícitamente, del problema de la «transferencia»; manera de facilitarla (v. g., con fármacos corno (a LSD; etc..); empleo de sueños para el mejor conocimiento de las relaciones transferenciales en el Grupo; utilización de auxiliares o «catalizadores» productores de ambiente) para lograr un desarrollo favorable de los Grupos de psicóticos; uso de sesiones alternativas, con y sin terapeuta, para facilitar la integración de los Grupos, que devendrían más independientes, etc.

En las discusiones de estos problemas vimos cómo se aceptaban, en general, todos los medios que permiten profundizar en el conocimiento de las relaciones transferenciales (sueños, etc.). En cambio, había una mayoría de reservas a aceptar variaciones técnicas que, favoreciendo el desarrollo transferencial entre los pacientes, disminuyesen el control del terapeuta sobre el Grupo (sesiones sin terapeuta, etc.).

Otro punto de gran interés para todos los participantes fue el de: funciones, tipos y naturaleza de «leaders». Aquí nos pareció observar que en las escuelas americanas e inglesas hay una tendencia a restringir el empleo del «leader-paciente», asumiendo el terapeuta muchas de sus funciones. En cambio, la escuela catalana se mostró más flexible y tolerante en lo que se refiere a «dejar jugar su papel» a estos «leaders» (bien, presentes en el Grupo, o «fantasmas», esto es, ausentes en la actualidad del Grupo, pero revestidos de aspectos ideales) como medio de conocer las necesidades del Grupo, y de conseguir importantes cambios (la actitud en el mismo). Sintetizando, se trataría de las diferencias existentes entre las concepciones: «leader formal» y «leader real o espontáneo», que sobre todo aparecen en los momentos iniciales de la vida de los Grupos.

También se trataron los problemas del agrupamiento y autoselección, técnicas directivas y lúdicas en Grupo, etc.

Finalmente, en varias comunicaciones excelentes se trataron aspectos doctrinales de la G.P., lo que pudiéramos llamar «principios básicos». Esto indica que la Psicoterapia de Grupo está viviendo un momento en que una ideología se inserta en un método terapéutico para proporcionarle fundamento, y quisiéramos aquí señalar que la mayoría de los participantes aplicaban principios psicosociológicos, tendiendo a establecer paralelismos entre las situaciones de los Grupos sociales y Grupos terapéuticos, con evidente peligro de caer en una simple transposición de leyes sociológicas a la G.P., cuya naturaleza es esencialmente distinta de la de una colectividad social.

Especial relieve, por constituir un importante paso hacia el desarrollo científico de la psicoterapia de grupo, lo constituyó el trabajo del Dr. FOULKES referente a la formación de los especialistas en psicoterapia de grupo.

De la importancia que para el desarrollo de la psicoterapia de grupo en España han tenido estas reuniones, nos da una idea el que algunos especialistas españoles hayan sido elegidos consejeros de la «American Group Psychotherapy and Psychodrama Association», así como han quedado constituidos intercambios científicos permanentes entre las escuelas inglesa, americana, francesa y española, se han concertado seminarios, cursillos y conferencias, se ha determinado la creación de un grupo de especialistas españoles que realizará un continuado estudio e investigación en este camino; así como la escuela de Barcelona ha comenzado ya el intercambio de especialistas con escuelas francesas e inglesas para el estudio de las diversas técnicas de dinámica de grupo.

LGUNAS OBSERVACIONS SOBRESEÑANZA DE PSICOTERAPIA

«ALGUNAS OBSERVACIONES SOBRE LA ENSEÑANZA DE PSICOTERAPIA»

por S. H. FOULKES Londres (Inglaterra)

Presentado en la Subsección Group Análisis Symposium de la Sección denominada Psicoterapia de Grupo del IV Congreso Internacional de Psicoterapia 1-7 de Septiembre de 1959

REVISTA DE PSIQUIATRÍA Y PSICOLOGÍA MÉDICA

Tomo IV, 1959-1960, páginas 380-3

 

En mi servicio ambulatorio del «Maudsley Hospital», de Londres, médicos con poca experiencia como psicoterapeutas tienen que tratar casos difíciles. Por tanto, es de especial importancia una supervisión adecuada. Durante los últimos ocho años este servicio se ha desarrollado hasta convertirse en un lugar de trabajo con la máxima participación de cada miembro. Así se reparten por igual en sus diferentes, e individualmente, importantes funciones de enseñanza, aprendizaje y terapéutica. Se ha informado en otro lugar sobre su organización externa 1.

Cerca de un tercio de nuestros pacientes reciben tratamiento individual. El método de tratamiento y aprendizaje tiene también aquí unas característica especiales. Debemos omitirlas en esta ocasión, ya que nuestro interés se centra en el grupo y también porque los métodos grupales tienen una especial importancia en la consideración a mi objetivo, que es la enseñanza.

Como técnica terapéutica los métodos de grupo permiten una directa observación y corrección a través de sus análisis de la acción y de la interacción. En una situación terapéutica de grupo cualquier reacción puede ser confinada y detenida, es decir, analizada. Se puede observar abiertamente, aclarar, examinar y establecer unas relaciones y perspectivas: pasadas, presentes e inmediatas. Para propósitos de enseñanza la posibilidad de reunirse observando y compartiendo el material acumulado en la observación tal como se realiza en las situaciones de grupos es de un valor incalculable, muy superior a cualquier tipo de enseñanza teórica en este campo. Es posible aprender no solamente psicoterapia, sino también psicopatología «in vivo», lo que podríamos llamar «psicopatología operacional». Los estudiantes tienen ocasión de experimentar estas situaciones primero en el «rol» de observador y más tarde en el de conductor bajo observación. He seleccionado dos situaciones que se presentan en el servicio, sobre las que se pueden hacer observaciones. Son:

1) El grupo de introducción, y

2) El seminario de supervisión.

GRUPO DE INTRODUCCIÓN.-Nos reunimos de tres a cinco pacientes y otros dos médicos del servicio. Siempre que es posible escogemos a los pacientes en orden cronológico de nuestra lista de espera, formada por los pacientes mandados por médicos de otros servicios. A medida que aumentaba mi experiencia he encontrado cada vez menos necesario excluir a un paciente determinado de este grupo de introducción.

Ni los pacientes ni nosotros nos conocemos. El grupo sirve múltiples propósitos, pero dos de sus funciones son excepcionales: primero, la evaluación diagnóstica a la luz de la reacción del paciente ante esta desconcertante situación en que se ve metido —el grupo—, de la respuesta a esta prueba de acercamiento terapéutico y de las características reveladas por sus mutuas interacciones (*). Más aún, su encuentro se realiza a menudo en un nivel altamente específico y significativo. En segundo lugar, el grupo representa la introducción más práctica posible para aquellos seleccionados para psicoterapia de grupo.

Los médicos-observadores comparten esta experiencia y pueden observar cómo conduce la situación el médico-líder. Vemos así expuestas precisamente aquellas características que afectan decisivamente al médico y al paciente cuando aquél considera las posibilidades terapéuticas. En la conferencia de «planning» que sigue al grupo de introducción, nosotros —el personal— podemos intercambiar nuestras observaciones y comparar la psicopatología, tal como la vimos en el grupo, con la facilitada por el médico que nos envió el paciente conseguida a base de un examen más convencional. Con esta base de comparación de experiencias podemos discutir mejor las conveniencias para someter a tratamiento al paciente, su selección diferencial para terapéutica individual o de grupo y las esperanzas o pronósticos de los resultados terapéuticos. Podemos hacer un plan inicial de tratamiento y discutir los medios por los que se pueden producir los cambios deseados. Aparte de los pacientes que tratan particularmente, los médicos siguen el tratamiento de los otros pacientes, al escuchar los informes sobre el curso que siguen, en el seminario de supervisión.

SEMINARIO DE SUPERVISIÓN.- En él se discuten informes del progreso de todos los grupos terapéuticos (del servicio) que son comentados por los terapeutas, observadores y visitantes. La ventaja de aprender el uno del otro bajo la guía del supervisores reconocida por la mayoría, especialmente en esta ocasión donde cada partícipe se experimenta a sí mismo y a los demás en una variedad de «roles», tales como conductor, observador y tercera persona. La clave de esta conferencia está en que el deseado cambio de actitud, tanto en el terapeuta como en el paciente, se considera como interdependiente. Es impresionante ver cuán grande y profunda es la influencia de la personalidad y la técnica de acercamiento del doctor en su grupo de pacientes. Los cambios que se produzcan en el médico, especialmente a niveles subconscientes en relación con su grupo, alterarán el curso de los acontecimientos en éste.

Problemas tales como la contratransferencia juegan un papel considerable en nuestra conferencia de supervisión y son aún más impresionantes cuando se les trae a colación y son analizados por todos los presentes. La psicoterapia es parte de una «psiquiatría personal» que no puede aprenderse o practicarse sin implicarse en un proceso mutuo que incluye a ambos, paciente y médico. Este seminario de supervisión no es un grupo terapéutico, no podría serlo bajo estas circunstancia. Deliberadamente limitamos nuestra discusión a la interacción entre el médico y su grupo de pacientes, incluyendo, a ser posible, a los observadores. En ciertas ocasiones también tenemos en cuenta las reacciones dentro del mismo seminario.

Algunos de mis colegas han decidido unirse a un curso de aprendizaje grupo-analítico. Este grupo-análisis personal es, quizá, la forma más intensa de aprendizaje para un psicoterapeuta. Informes recientes de la Universidad de Chile 2 sobre investigaciones realizadas en condiciones de estricto control también demuestran este punto.

En conclusión, creo que podemos estar contentos y afirmar que nuestros resultados con los pacientes son satisfactorios, pero más aún son los conseguidos con nuestros estudiantes.

(*) En general es bastante asombroso como a estos pacientes no seleccionados pueden llegar a interaccionar en esta única reunión.

Leyendo a S. H. Foulkes con ánimo de entenderlo

Médico, psicoanalista y grupo-analista.

De siempre me ha sorprendido e intrigado por qué la obra y pensamiento de S. H. Foulkes -fundador del Group Analysis- esté tan poco difundida y sea tan mal entendida por los autores grupales de habla castellana. Siempre me supuse que la barrera iba más allá de una mera limitación idiomática; al fin y al cabo la obra de Bion, igualmente publicada originalmente en inglés, es la que más ha influido en los pioneros de la Escuela Argentina de Grupo. Últimamente he tenido ocasión de comprobarlo.

Los coautores de un libro sobre psicoterapia grupal , discutíamos hace pocos días en Madrid, entre otros, este tema. Ello nos llevó a analizar la oculta lucha ideológica y la opresión institucional que llevaron a que el desarrollo del Copyright del autor del análisis grupal haya tenido que tener lugar a extramuros del psicoanálisis organizado. Un comentario de Hernán Kesselman, que cito de memoria, me ha estimulado a redactar esta nota. Decía Hernán: "Leyendo tu trabajo me dio pena no haber conocido a Foulkes, me pregunté por qué me habían privado de él en la Asociación Psicoanalítica y en la Asociación de Grupo Argentina, me lo metieron junto a Bion y junto a otro montón de cosas. Lo de Campos me hace aclarar que Foulkes era más de lo que decían aquellos libros...".

Los libros a que Hernán se refería seguramente serán lo más probable Psicoterapia Psicoanalítica de Grupo, de S. H. Foulkes y E. J. Anthony; publicad por la Paidós en 1964, traducción del original inglés de la primera edición de Penguin que lleva por título Group Psychotherapy: A Psychoanalytical Approach, editado en Londres en 1957, y la primera edición de Paidós de Psicoterapia d. Grupo de L.Grinberg, M. Langer y E. Rodrigué, también del 1957. Al volver a casa me tropecé con un párrafo de otros autores argentinos que ya me alarmó. Se trata de Temas de Psicoterapia de Grupos de Marcos Bernard y André Cuissard (Helguero, Ed., 1979) en que se dice textualmente lo siguiente: "Expondré ahora los conceptos de los terapeutas de grupo: Foulkes, Ezriel y Bion formados en la escuela kleiniana y que fueron los primeros en aplicar estos métodos'" ¡Un poco de seriedad, señores! Que de oír esto, Foulkes o Bion se levantarían airados de la tumba y como se entere Ezriel, el berrinche que le de es posible que le lleve a ella. Así se escribe la historia y lo escrito... escrito queda.

Que a Foulkes se le englobe con los grupo dinamicistas de Kurt Lewin es un error de perspectiva histórica debido a una coyuntura editorial que Foulkes subsanó en sucesivas ediciones de su libro a partir de 1965 y que, por tanto, es perdonable que Grinberg, Langer y Rodrigué hagan la exposición que de él hacen puesto que al texto revisado no tenían acceso. Pero llamar a S. H. Foulkes "kleiniano", en pleno 1979, aparte de la poca seriedad que implica, para mí, en cuánto psicoanalista y grupo analista, tiene valor de síntoma y representa un emergente cuya fuente de represión vale la pena dilucidar. A esto dedicaré el final de este trabajo; pero primero conozcamos los hechos.

S. H. Foulkes fue un psicoanalista alemán, freudiano a machamartillo, concretamente del grupo de Frankfurt, formado en Viena al final de los 30. Analíticamente nieto de Freud por su análisis con Helene Deutsch, permaneció fiel al Profesor y a la familia analítica inglesa de él hasta el final de sus días. Emigró a Inglaterra en 1933 por razones étnicas y políticas obvias ya que además de psicoanalista y judío fue siempre un demócrata convencido. Durante los años del feudo entre Mrs. Klein y Miss Ana Freud no tomó abiertamente partido, los hombres estaban en la guerra. Sus simpatías sin embargo, iban más bien hacia la última, a quién había ayudado como docente durante los primeros años de la Hampstead Child Therapy Clinic.

La lucha abierta por la "capital europea" del Psicoanálisis, en que se había convertido el Londres de después de la guerra, duraría 18 meses a partir de 1943 , y le cogió a S. H. Foulkes en el Hospital Militar de Northfield —donde estuvo incorporado desde marzo de 1943 a enero de 1946. Cuando volvió, la "Batalla del Canal" de los inmigrantes alemanes había terminado, y la genial tregua a la que llegaron los ingleses para salir de una intestina guerra teórica sin escindirse se había alcanzado. S. H. Foulkes se incorporó al grupo "B", —el freudiano de la British Psychoanalytical Association de la que fue miembro, y de cuyo Instituto fue didacta hasta ese día de junio de 1976 en que súbitamente, sin sufrimiento alguno, dejó de existir en medio de una sesión de grupo que él estaba conduciendo. Queda claro, pues, que nunca tuvo nada que ver con el grupo "A" —el kleiniano— que es el que se conoce como English School en psicoanálisis.

Puestos a puntualizar, sus contactos con Bion y los demás grupoterapeutas de la Tavistock Clinic, fueron más bien escasos. Su trabajo institucional de investigación y enseñanza en terapia de grupo se desarrolló primero durante la Guerra en Northfield, después en el Maudsley Hospital de Londres y después en la Sociedad y el Instituto de Group Analysis por él fundados. La influencia de Foulkes en la Tavistock ha sido más bien a través de los residentes y gente que se formó con él en el Maudsley Hospital. Tal lo son, por ejemplo, su actual director R. Gosling —miembro fundador de la G.A.S.— y los "Consultants" de su actual Programa de Grupo, Lionel Kreeger y Malcolm Pines —miembros fundadores del I.G.A. Desde el otro lado del Atlántico, y a veces quizás sólo del Canal, se piensa en ocasiones que la English School equivale a la Tavistock por lo menos en cuestiones de grupo, lo cual está lejos de ser verdad. La influencia kleiniana en la Tavistock ha sido enorme pero más a través del Institute of Human Relations, dedicado a aplicaciones sociales del psicoanálisis, que no a través de la Clínica. Esta, dentro de lo que cabe, muy a la inglesa, ha sido bastante abierta. De haber S. H. Foulkes llegado a ser su director, como en cierta ocasión se llegó a proponer, hubiera sido quizás más freudiana pero igualmente abierta.

El trabajo de Bion en grupos fue, desgraciadamente, poco duradero. Después de su análisis con Melanie Klein dejó de interesarse por ellos y no volvió a tocar jamás un grupo. Es una verdadera lástima, puesto que de haber seguido, quizás hubiera llevado a cabo el proyecto del que nos habla en su Introducción a Experiencias en Grupos

(3) que reza así: "Siento no haber discutido soberanía y poder. En grupos pequeños como éstos aquí utilizados, soberanía y poder no se desarrollan hasta la madurez. Su forma madura es extrínseca e impacta al grupo sólo a modo de invasión por otro grupo. Discutiré estos asuntos en un volumen posterior, y de tener tiempo, me voy a meter con las fuentes extraeconómicas del valor dinero, las cuales no son sólo importantes en sí mismas sino que contribuyen significativamente a través de los aspectos económicos y dinámicos de soberanía y poder". Bion sabía por experiencia en sus propias carnes de qué hablaba. El experimento de Northfield le costó su puesto en el Hospital y también al Comandante en Jefe que la había permitido.

Vamos ahora a intentar traducir el síntoma que se basa en una serie de actos fallidos y que naturalmente, como todo síntoma, viene sobredeterminado. Cuando se publicó el libro de la Penguin —un paper back de gran difusión y escaso precio, 3/6 shillings, menos de veinte centavos de libra esterlina de entonces— corría mucha prisa. Los dos autores no tuvieron apenas tiempo de cotejar mutuamente los capítulos que habían escrito, antes de que el libro entrara en prensa. Anthony, de los dos el de más ágil pluma, se encargó de redactar una "Vista Panorámica Introductoria" que realmente hacía poca justicia al desarrollo del pensamiento foulkesiano. El énfasis que pone en la psicología topológica de K. Lewin era innecesario y da lugar a un malentendido grave. Dice así en su traducción española: "La perspectiva analítica de grupo (‘the group analytic approach' en el original) comparte con otras perspectivas del análisis de grupo ('in group-analysis') el marco de referencia psicoanalítico (`the psycho-analytic back-ground'); pero, por otro lado, se encuentra más cerca de las escuelas de la Gestalt y del `campo'. Ha sido estimulada a su vez, por los trabajos sociométricos de J. L. Moreno; los puntos de vista sociológicos de Karl Mannheim, Norbert Elias y otros... y los puntos de vista psicológicos de Kurt Lewin" . Nada más falso. ¿Cómo se explica que Anthony cometiera tan craso error, y que Foulkes dejara pasarlo? Para mí, la única explicación que cabe es la de un acting-out de la pareja terapéutica en transferencia. Anthony se analizó individualmente en su formación didáctica con S. H. Foulkes y posteriormente asimismo se supervisó con él en grupo.

Ambos eran miembros de la Asociación Psicoanalítica Británica... pero, para mí, la transferencia era más bien de carácter grupal y cara a esta Asociación, que no debida a aspectos no resueltos en su relación psicoanalítica. Explicaré después por qué. El hecho es que a partir de la segunda edición del libro, en 1965, esta "Introducción Panorámica" desaparece y el error o malentendido nunca llegó a enturbiar la relación de amistad y colaboración entre ambos.

La base distorsionada de esta opinión está en que, durante su formación en Frankfurt, Foulkes había estado en contacto con los psicólogos de la Gestalt, como también lo estuvo con Kurt Lewin. El que en sus formulaciones teóricas de la observación de la dinámica del grupo uno llegue a la Teoría del Campo y el otro al Grupo-Análisis es sólo natural. Para Foulkes la dinámica de grupo es el lugar donde la psicología y sociología se encuentran, como así la relación entre individuo y grupo es la de figura y fondo y depende de dónde se mire. Por ello, para él nunca fue problema si las interpretaciones iban dirigidas al grupo o al individuo, si tenía carácter histórico o estaban basadas en el aquí y ahora, o si las hacía el terapeuta, las hacía algún miembro o todo el grupo. La psicoterapia grupal de Foulkes no es psicoanálisis en grupo ni del grupo, sino la grupoanalítica, la hecha por un grupo en el que está incluido el terapeuta como miembro. La colaboración con los sociólogos de la Escuela de Frankfurt, sin embargo, sí fue estrecha. No en vano el Instituto Psicoanalítico y la Escuela de Sociología de Frankfurt compartían el mismo techo en el mismo edificio y organizaban actos conjuntamente. No hay que olvidar que esta Escuela de Frankfurt judía e izquierdosa fue tan perseguida por el nazismo como lo fueron los psicoanalistas judíos. El desarrollo de las ideas dentro de una cultura va por ciclos, están en el aire, en la red de relaciones interpersonales y de comunicación y se localizan en un punto nodal que es el de aquel que las expresa. Pretender dar prioridad a Lewin sobre las ideas de campo de situación y contexto grupal de Foulkes equivaldría a querer éste disputar con Bertallanfly la prioridad respecto a la Teoría General de Sistemas o a Lacan el "estadio del espejo", ya que ambos conceptos están implícitos en el pensamiento de Foulkes mucho antes de que fueran formulados. Lo que importa es no tanto lo que hace posible un descubrimiento científico como aquello que lo impide y quien lo impide generalmente son los que dominan la comunidad de científicos, el sistema científico profesional, donde este descubrimiento es natural y posible.

Voy aquí, para terminar, a examinar el otro ángulo del síntoma, su dimensión social e institucional. El inconsciente social es aquello que en el grupo no se dice, que a lo mejor saben todos y que todos de acuerdo callan. A mi modo de ver el desarrollo grupal es algo natural en análisis, al igual como cuando se ha llegado a un análisis grupal se pasa al análisis reticular de las organizaciones sociales —la familia o el grupo profesional— en nuestro caso del grupo grande —large group. Foulkes tuvo, con mucha habilidad y más contradicción interior, que llegar a formular el grupo-análisis —un modo de investigación, una teoría y una técnica terapéutica basada en el grupo pequeño— evitando el conflicto que aparentemente y en latencia existía con el Psico-análisis. Lo consiguió y pagó por ello un precio. En parte, la oscuridad en sus escritos, puede, creo yo, obedezca a esta razón. Pero lo que es más importante, el libro de teoría que tenía que seguir a su última obra, Group-Analytic Psychotherapy Method and Principles, nunca lo acabó, aun cuando existe todo el plan del libro y abundantes manuscritos que permitirán reconstruirlo póstumamente con mucho esfuerzo (5). El que en Inglaterra el grupo-análisis se tuviera que desarrollar extramuros del Instituto de Psico-Análisis no es de extrañar; al fin y al cabo el poder de Jones pasaba por Melanie Klein y en cierta manera fue un modo de rebelarse contra la sombra del Maestro y del Imperio Vienés y Berlinés. Pero que esto sucediera en Argentina francamente no se entiende.

Pichon-Riviére, el padre de la Psicología Social y de la mayoría de los analistas grupales argentinos, era miembro fundador de la Asociación Psicoanalítica Argentina (1942), y del IADES en 1953 . La sociedad de grupo AAPPG, de 1955, reúne a todos los grupólogos argentinos, que sea dicho de paso, eran en su mayoría miembros o candidatos de la APA. El análisis grupal y el psicodrama prosperó dentro de las instituciones, pero fuera de las Sociedades e Institutos ortodoxos. Por alguna razón, la Escuela Argentina de Psicoanálisis se adhirió a la English School y, naturalmente, Bion que por aquel entonces ya no trabajaba en grupos aun cuando retrospectivamente recogería lo ya publicado en 1959 en sus Experiencias en Grupos, se convirtió en la Biblia de los grupoterapeutas argentinos. Esto llevó a que la corriente pasara desde el psicoanálisis en el grupo al psicoanálisis del grupo, pero sin embargo, nunca pudieron llegar al grupo-análisis que en el ECRO de Pichon-Rivière estaba ya en ciernes. En cambio, al igual que los franceses, los argentinos se interesaron más en el psicodrama que no en las posibilidades analíticas de un grupo de extraños donde se crea la atmósfera y se ponen las condiciones para que dentro de él se pueda llegar a dar una cura eficaz y radical de la neurosis. Si el análisis grupal en Argentina no ha ido por otras vías que las que le eran posibles; si todavía hoy sigue siendo una terapia de segunda, supongo es debido a que en algún momento "llegó la orden" de "no más grupo" ya que ello en Londres no era cosa seria. La tremenda capacidad creadora de los psicoanalistas argentinos quizás hubiera hecho innecesario que Balint hubiera tenido que exclamar el siguiente lamento: "Aun cuando Freud mismo bosquejaba cierta relación del puro oro del psicoanálisis a fin de acomodarlo y hacerlo útil para la psicoterapia de las masas, y a pesar de que casi todos los pioneros en psicoterapia grupal fueron psicoanalistas formados, nosotros como corporación, hemos rehusado aceptar responsabilidad por su posterior desarrollo —en mi opinión en detrimento de todos los individuos que componen el grupo implicado y sobre todo de nuestra propia ciencia. Son otros los que están colectando rica cosecha en este importante campo y nosotros perdimos, quizás, de forma irrecuperable el obtener observaciones clínicas de primera mano en la psicodinámica de los colectivos" . Y comenta en el mismo lugar:

"Tiene que ser un intrigante estudio histórico —y psicológico— qué es lo que llevó a la opinión psicoanalítica a la actitud opuesta (a la del psicoanálisis infantil) en el caso de la psicoterapia de grupo". Mi lectura del inconsciente social que se oculta bajo el descuido de Foulkes y Anthony y detrás del Foulkes "kleiniano" apunta hacia problemas de soberanía y poder de la institución psicoanalítica del sistema sobre el grupo de grupo analistas y ciertamente van relacionados con los aspectos extraeconómicos —ideológicos— de la estructura capitalista en que nos movemos. Creo que un estudio histórico y psicológico en estas líneas seria de gran utilidad para la comunidad psicoanalítica en otros países. Si los pioneros argentinos del grupo se atrevieran con él, junto con las masas que luego han seguido, les quedarían agradecidos todos, terapeutas y "pacientes" del análisis en el resto del mundo. De todas formas ya que la influencia de Bion ha sido tan importante entre estos compañeros, me permitiré que metodológicamente se acuerden, si lo intentan, de una advertencia de éste: "Cuando un grupo se queja de la incapacidad de recordar lo que sucedió en una situación anterior lo que hace es transcribir las reuniones. Este registro se convierte en la 'biblia' a la que se recurre en todo momento... El grupo recurre a `hacer biblias' cuando se ve amenazado por una idea cuya aceptación implicaría un desarrollo en los individuos que componen el grupo. Estas ideas tienen fuerza emocional y excitan oposición emocional por su asociación con características apropiadas al líder del grupo de apareamiento. Estas ideas tienen fuerza emocional y excitan oposición emocional por su asociación con características apropiadas al líder del grupo de apareamiento. "Cuando el grupo de dependencia' o el de `lucha-huida' están activos, aparece un forcejeo para suprimir la nueva idea ya que se siente que la emergencia de esta nueva idea amenaza el status quo" . Hacer biblias con Foulkes es más difícil que no hacerlo con Bion o como los lacanianos intentan hacer con Freud. Después de todo, quizás no haya sido tan malo que S. H. Foulkes se llevara con él a la tumba su libro de teoría.

Terminaré con una anécdota muy personal que me permitió leer en su día un mensaje que Foulkes me dejó escrito con sus cenizas. Poco después de su muerte, una mañana lluviosa de otoño londinense, fui al Golders Green Cemetery. Este es el crematorio judío y está en una subida que lleva a la casa en Linnell Close donde vivió S. H. Foulkes —Michael como le llamábamos los amigos. Me acordé que en una de mis visitas, él ya mayor, subía conmigo la cuesta. Me comentó que allí descansaban las cenizas de Sigmund Freud y me prometí que algún día iría a rendirle mis respetos. Habían pasado los años y nunca lo había cumplido. Esta vez me acompañaba mi esposa, Hanne, que vivía entonces con Elisabeth en la misma casa donde tantas veces había visitado a Michael. Me dije, vayamos primero a ver la urna griega donde descansan las cenizas de Freud. Después de muchas vueltas la encontramos. Allí está, encima de un pedestal, centrada en una hornacina del edificio principal de ladrillo rojo. Detrás, una ventana emplomada por la que, filtrada, entra la luz de invierno y desde donde se divisa el dorado verde del campo de césped que rodea el edificio. Allí, rodeado de vasijas donde se guardan las cenizas de los que fueron su familia, está Freud. ¡Impresionante!

Salimos fuera, fuimos bordeando el césped donde a voleo se siembran las cenizas de aquellos judíos que quisieron estar más cerca de la tierra. Llegamos casi al fondo y junto al sendero que bordea el césped, hay plantado un arbolito Allí, fertilizando las raíces, se encuentra lo que queda de Michael y de la que fue su primera mujer y madre de sus tres hijos. ¡Sencillo! Nos paramos un largo rato y ante él pensamos en silencio. Me giré e intenté desde allí divisar la ventana donde se encuentra la urna de Freud. Michael primero, y ahora Hanne y yo sabíamos dónde se encontraba. Freud nunca pudo saber dónde iría a parar Michael. Este parece ser el destino del psicoanálisis con el grupo. Mientras continúe encerrado en el pasado de tragedia griega, y no mezclado con el pueblo y con la sangre de los suyos, y fecunde las raíces del árbol de la vida, seguirá siendo una terapia conservadora y elitista. En cambio, si lo hace, el árbol crecerá alto y fuerte, y dará hojas, y dará fruto y dará sombra. Los pájaros se posarán en sus ramas y cantarán con alegría. Y cuando llegue el verano a su sombra jugarán lo niños, harán el amor los jóvenes y pensarán los viejos...

Así es como crece el análisis, cuando el de cada uno se hace entre todos que es lo que es ser grupo.

 

OPERACION LECTURA y OPERACIÓN ESCRITURA

o del lector al escribidor

La "Operación Lectura" ha sido diseñada con el propósito de corregir un defecto que desde años venimos observando en el desarrollo del programa de clases del Curso General de Trabajo Grupal de Bilbao. Como Uds. saben este curso viene compuesto por la integración de dos secuencias paralelas: la parte experiencial, que se da en el seno del grupo chico y del grupo grande y para los cuales no existe estructurada tarea concreta alguna, y por una serie de clases, conferencias o seminarios donde junto con el profesor invitado y el coordinador del curso se reúne la clase entera. Bien, en estas reuniones diseñadas para la transmisión del conocimiento, el nivel de discusión es bien pobre y el diálogo, lo que se entiende propiamente por diálogo, brilla por su ausencia.

Hay muchas razones para explicar dicho fenómeno, todas ellas insuficientes. Todas ellas basadas, en una cuestión de transferencia, es decir de resistencia al conocimiento consciente y de resistencia al cambio personal y colectivo a que este conocimiento conlleva. Llevo años preocupado, casi obseso, con dicha maldita transferencia. En Roma, hace tres años donde el tema para el Symposium Europeo de Grupo-Análisis era Resistencias en Grupo Análisis, presenté un trabajo: "Entrenamiento para resistir, aprendizaje para no cambiar: la mayor desilusión de Freud en el análisis", que encontrarán aquí traducido. Este año en Zagreb, el tema del Symposium fue Grupo Análisis: un dialogo para el cambio. Presenté asimismo otro trabajo, continuación del primero, que lo encontrarán también aquí aún cuando todavía por traducir: "Desde los politiqueos de la enseñanza a la Pragmática del aprendizaje: La Mayor esperanza en formación Grupoanalítica" es un trabajo dirigido a levantar ampollas, un tratamiento revulsivo dedicado a curar los males de que adolece el sistema analítico de formación desde sus inicios.

Llevado por el espíritu y guiado por la filosofía educacional que en dichos trabajos expongo es como me he atrevido a hacer la propuesta de trabajo y sugerir el método de conducción grupal para las clases que me han sido confiadas dentro del programa 1984-1985. Básicamente mi propuesta se reduce a lo siguiente:

1. El alumnado se divide y agrupa en pequeños grupos de discusión, Equipos Autogestados de Estudio, que se reúnen semanalmente a fin de iniciar un diálogo y discutir la lectura de los textos que previamente se les habrá indicado y facilitado.

2. El profesor, en este caso yo, se compromete a exponer por escrito su pensamiento y su reflexión sobre la materia a discutir en los encuentros de clase que han sido planificados y que figuran en el programa.

3.El periodo de clase quedará divido en tres partes: la primera dedicada a confrontar la lectura de los textos indicados por los E.A.E. para aquella sesión con la hecha y expuesta por el Conductor de Clase; la segunda, dedicada a buscar resonancias y disonancias entre los textos leídos y las experiencias propias vívidas por los participantes; y la tercera para definir la tarea de la próxima sesión de clase.

La "Operación Lectura" concebida así como un ejercicio grupal, viene inspirada en GAIPAC "Group Analysis International Panel And Correspondence", para mí una de las más creativas innovaciones grupoanalíticas de las introducidas por S. H. Foulkes en el terreno de la comunicación entre profesionales de grupo de orientación analítica. En 1967, Foulkes convocó una serie de encuentros periódicos por correspondencia, una especie de "gran grupo de estudio" o de "workshop continuado''como el decía, en las páginas de una publicación que el se brindaba a editar. La idea era evitar el malgasto de energía implicado en los esfuerzos hechos por muchas personas y muchos grupos de personas que trabajan en este campo ignorándose mutuamente. Se trataba de brindar un espacio de interacción lo suficientemente informal y seguro como para que experiencias e ideas y pudieran intercambiarse en estado naciente y donde la fertilización cruzada condujera a un diálogo creativo y mutuamente enriquecedor. Lo consiguió con creces. No solo hoy después de 15 años Group Analysis la revista internacional de psicoterapias grupoanalíticas que creció de ellas sigue boyante y con el mismo espíritu (Ver en el número del próximo Diciembre mi carta al Editor) si no que gracias a este instrumento el movimiento grupo-analítico europeo es lo que es hoy y no una institución represiva.

Lógicamente, la "Operación lectura" conduce a su consecuente , la "Operación Escritura". Si uno lee pero no contesta la correspondencia que recibe el dialogo se funde y con ello acabó comunicación. El autor deviene AUTORIDAD y el lector ESCLAVO de su lectura. El principio de la compulsión a repetir entra en juego y con el la transferencia, una transferencia esterilizante que no ayuda al progreso del conocimiento. El que lee con los demás se convierte con los demás un COLEGA, en el sentido etimológico literal de la palabra, el que trabaja con los demás se convierte en un COOPERADOR. Hoy está de moda hablar del equipo multidisciplinar en tareas de salud mental. Un equipo es un grupo de trabajo engarzado en una tarea común o en la resolución de un problema. La tarea coman en este curso es el estudios de ahí el nombre escogido en esta propuesta. Pero, el nombre viene cualificado con el calificativo de "autogestión" lo cual obviamente implica que depende de ellos organizarse y definir su propia tarea y objetivos y buscar las vías, desarrollar el método, para poder realizarla y conseguirlos. Yo invitaría, a los alumnos que desde ya, se organicen en E.A.E.(Equipos Autogestados de Estudio) y que dentro del mismo instituyan la figura del "reportero". El reportero es quien viene encargado de de-volver y de re-portar al propio grupo y a la clase entera no solo el trabajo realizado si no también de contar el desarrollo de la experiencia y de conceptualizar la misma de modo que resulte útil a la propia clase y a clases de generaciones venideras.

Ignoro si con este procedimiento lograremos o no resolver el síntoma y agilizar el diálogo y la participación activa en este curso. Lo que no dudo es que quienes se decidan a participar y lo hagan activamente habrán aprendido conmigo algo nuevo e incluso quizás disfruten de la experiencia.

 

Sin más y ¡Suerte, Vista y al Toro!

y a disfrutar de la corrida.

 

SIETE LECCIONES EN GRUPOANALISIS

CURSO DE BILBAO 84-85

SIETE LECCIONES EN BILBAO

Introducción al «Pensum»

por el Dr. Juan Campos Avillar

  1. Formación Grupal y Enfoque Asistencial 9/11/84
  2. Cultura Grupal, Red y Plexus 10/11/84
  3. Role del terapeuta 7/12/84
  4. Análisis del grupo y por el grupos incluido el terapeuta 1/2/85
  5. Orientación Grupo/Analítica en terapia familiar. 15/3/85
  6. Role del analista en la institución 10/5/85
  7. Equipo terapéutico(el concepto de "hombre en frontera" 24/5/25.

PENSUM

Un Pensum es una colección de trabajos dirigido a cubrir el Sylabus de un determinado curso. En la Academia Americana así es como le llaman a compilaciones como la que aquí se les ofrece.

En esta primera entrega me he limitado a recoger trabajos, míos o de equipos con quienes como coautor he venido colaborando en los últimos once años. Todas las ideas que aquí expongo son fruto de mi experiencia en Cataluña como educador médico y en toda España y el mundo de habla castellana, como psicoanalista y grupoanalista pionero en la introducción del pensamiento analítico en servicios de salud, en la Universidad y en la conceptualización de la reforma sanitaria.

La razón porqué me he tomado el esfuerzo de hacer esta compilación para los alumnos y profesores del Curso General de Trabajo Grupal de Bilbao 1984-85 es porqué creo tienen derecho a saber quien es quien les habla y desde que lugar les habla la persona a quien le han confiado conducir "Siete Lecciones" dentro del programa de este año.

Desde mi vuelta a España en 1963, después de diez años de exilio formativo que me convirtió en psiquiatra (Venezuela), en grupoanalista (Inglaterra) y en psicoanalista (EE UU), mí vida profesional se ha venido desarrollando siguiendo el modelo de ruptura educativa que describo en mi trabajo del 1978 y que cabe ser resumido como uno donde la docencia está al servicio de las profesiones sanitarias, éstas al servicio de la asistencia y ésta, a su vez, al servicio de la comunidad a la que sirven"

 

Esta es la ideología a partir de la cual he orientado mi dedicación y tarea profesional durante todo esté tiempo Por ellos cuando se me invitó a "dictar" la primera de mis lecciones bajo el título de "Formación Grupal y Enfoque Asistencial" en hora y media me sentí totalmente imposibilitado de hacerlo. Diez años de reflexión acerca de veinte años de experiencia no se resumen en tan poco tiempo. Convencido, además, de que por mala que sea la formación universitaria un licenciado, aún cuando poco le guste, por lo menos lo que sabe hacer es leer, decidí facilitarles textos. Así es como nacieron "Operación Lectura" y este Pensum. Por lo menos, así me ahorro tener que dictar clases, cosa que me revienta.

 

Este con todo no es el principal motivo que me ha llevado a tomarme este trabajo. Si algo aprendí de Foulkes como maestro es que "el docente tiene que ser un buen aprendiz para comprender las dificultades del alumno"(Principios y Método pg. 305) y, asimismo a "reducir al mínimo la enseñanza formal y a abstenerse de dar papilla al nene". Basta con imbuirles con los principios del Grupo-Análisis y dejar que cada uno los aplique a su modo. Este método sí bien implica que el maestro debe restringiese a sí mismo y produce considerable frustración en los "discípulos", Foulkes creía que por resultados en su conjunto, el método, su método, quedaba totalmente justificado (INTRODUCCION pg. 20). Yo creo lo mismo.

La secuencia en que los artículos han sido compilados no es indiferente. Existen dos grandes corrientes. la primera que empieza con el informe del Comité de Expertos de la OMS/PAHO de 1973 y termina con "Hacia una Alternativa Democrática para la Formación de Recursos Humanos en Salud Mental" de 1980 corresponde a mi vertiente de militancia docente sanitaria la segunda parte trata de cambios y pasa por mi militancia analítica. Así es como funcionan las ideologías científicas!

Espero que lo disfruten... o lo padezcan. Ya, lo discutiremos